La Caída Libre

Para mí, no hay nada más satisfactorio que tomar decisiones y cuando éstas son las correctas llega un torrente de energía que me hace confiar más en mí mima. Soy adicta a las decisiones radicales, algunas han sido fuertes pero de los golpes se aprende.

Usando la metáfora de la piscina dejo mi técnica para que la practiques:

  1. Escoge un trampolín lo suficientemente alto (hay que agregarle emoción).
  2. Nunca mires hacia abajo o te alcanzarán tus miedos, el impulso debe ser grande, si puedes correr todo el trampolín será mejor.
  3. Cuando estés en el aire ve si la piscina tiene agua, si tiene (y ojalá que tenga) te pones el traje de baño (a veces da tiempo de elegir el estilo y color que quieras usar), a esta altura puedes elegir cómo entrar al agua
  4. Si no hay agua en la piscina, entonces trata de enderezarte para que el golpe no sea tan fuerte, se debe tocar el piso primero con los pies, flexionar las rodillas para no romperlas, protege tu cabeza con las manos y lanzar el cuerpo a un lado, ligeramente encorvado para que gire sobre la espalda, y la energía de la caída se disipe… Hay que dar tantas vueltas como sea necesario, saldrás con dolor pero sin fractura.Independientemente del resultado lo más importante es pararse con la frente bien en alto y sonreír, ¡por lo menos estás vivo!

Otra cosa, no olvides disfrutar la caída libre 🙂

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